Después de que Claudia terminara de explicar todo sobre seres fantásticos, subimos al autobús para ir de vuelta al instituto. Jack, no me habló durante el trayecto, y yo no paraba de darle vueltas a lo que me había dicho telepáticamente, así que llegué a la conclusión de que solo dijo lo que pensaba, literalmente, pero mi pregunta era: ¿Por qué me lo dijo a mí, personalmente? Este chico es todo una incógnita.
Cuando por fin llegamos al instituto ya era la hora del patio, y solo quedaba una hora de clases, así que me senté con todos ellos y almorzamos. Karol no nos dirigió la palabra a ninguno de nosotros desde que había hablado en el museo. Quise saber por que estaba tan rara, así que le pregunté.
-Karol, ¿Te pasa algo?
-¿Qué me tiene que pasar?
-No es normal que llegues tarde a primera hora de la mañana, lo detestas.
-¡Soy una persona como vosotros! ¿Qué pasa, que yo no tengo el derecho a quedarme dormida?
Nos quedamos callados, por el tono en que había hablado, estaba clarísimo que le pasaba algo.
-Karol, no hemos dicho nada...
-¡Dejadme en paz!- Se puso de pie y se fue hacia clase.
-No le hagas caso, seguramente no ha tenido un buen día.-Dijo Mel.
Después de ir a clase de literatura, nos despedimos todos en la puerta del instituto, y Jack y yo nos dirigimos a la moto para ir a casa.
Notaba que Jack me evitaba, pero ¿Por qué?
Cuando entramos por la puerta oí a Luke diciendo:
-¡No puedes esconderla!
-¡Eso lo dirás tú! Mira eres un estúpido y estas aquí porque...
-¡Eh! ¿Qué pasa?- Interrumpí a mi hermana.
-Ana, te han enviado una carta.-Contestó Luke.
-¿Pero tú quien te crees que eres para decirle eso?
-Más que tú, eso seguro.- Espetó él.
-Dejad de discutir y explicadme lo de la carta esa.
-Mírala tú misma. -Luke me pasó un sobre y cuando lo abrí, empecé a leer la carta.
Ana Brown, ha sido usted una de las doscientas personas, que han sido elegidas entre mil trescientas plazas para estudiar durante dos años en el Internado Luna.
Esperamos su asistencia el Lunes a las 08:00.
Atentamente, La Directora Cindy Reeve
-Pero, para recibir la plaza, debería de haberme inscrito primero, ¿No crees?- Le pregunté a mí hermana.
-Bueno, es que hace un año me dijeron que tenías un buen rendimiento de estudio en el instituto, y me dijeron que te mandarían una solicitud para que fueses, pero no me gusta la idea, por eso no te había dicho nada.
-¿Otra vez estás haciendo lo que quieres sin preguntarme?
-Quiero que me entiendas Ana, ese Internado no va ha venirte bien.
-¿Por qué dices eso?
-Pues, porque... -Se quedó pensando y dijo- Porque solo podremos vernos un día a la semana, me quedaría sola, Ana. -Empezó a llorar, y la abracé.
-No seas dramática, Lizz. Mis tíos no tardarán en llegar de su viaje.
-Tus tíos no son mi hermana, Luke.
-Lizz mira, si me han enviado la solicitud, es porque piensan que mi rendimiento va a ser mejor, y podré ir a una universidad mejor. Después lo agradecerás. ¿Sabes de alguien que también tenga la solicitud?
-Yo.
Me giré y fue Jack el que habló. En realidad me relajé al saber que no iba sin conocer a nadie.
-Bueno, también han llamado a Amy.
-...
-¿Qué pasa?
-Eh... nada, estarás contento de que vayáis los dos juntos, ¿No?
-Ah, claro, claro.
-Bueno, vamos a descansar un poco. Que tengo que asimilar todo lo que me ha pasado en menos de diez minutos.
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