Cuando ya estábamos en nuestras habitaciones, yo aún estaba en shock ante todo lo que había visto.
-Ana, tómate esta pastilla y duérmete. Mañana será otro día.
-Mañana seguirá mi recuerdo, Emma. No es fácil borrar algo así.
Y mi recuerdo era, ir andando con Jack buscando la salida después de encontrar el último símbolo y haberme enterado de que tenía alas. Después de eso, vi algo detrás de unos arbustos, cuando me acerqué, no pude creer lo que veían mis ojos, un cuerpo inerte tumbado en el suelo, se había desangrado.
Pero lo peor no era eso, no era que me había encontrado a una persona muerta, sino que lo peor, era de quien se trataba, era el profesor Coury, que supuestamente nos habían dicho que no era nada grave.
"¿Es que acaso hay algo más grave que estar muerto?"- Pensé.
-Ana, todos sabíamos que le había pasado algo, pero no lo sabíamos a ciencia cierta.
-¿Y por qué cuando le pregunté al profesor, no me dijo nada?
-Por que eres la última alumna que ha entrado en este internado, y sin saber que eras. Se sincera, ¿Si te hubiesen dicho en ese momento, que Lucas era el sustituto de Coury, porque lo había matado, hubieses ido tranquila a la excursión?-Me preguntó.
-...-No sabía que responderle, tenía razón.
-El silencio vale más que mil palabras.
Y después de eso, nos dormimos.
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Ya era de día, era sábado, por fin el baile de primavera, pero espera, estamos castigadas...
Emma y yo estuvimos todo el día en la abitación encerradas, sin saber que hacer, mientras las otras chicas se estaban arreglando para el baile que empezaría en dos horas.
Tocaron a la puerta y la abrimos. Detrás del umbral, se encontraba el causante de que estuviésemos castigadas.
-¿Qué haces aquí?-Le espetó mi compañera. Por la mañana le había contado todo lo que me había dicho Jack en la excursión.
Éste rodó los ojos y dijo.
-Va, ¿Qué hacéis que no os estáis vistiendo?
-¿Qué mosca te ha picado, Jack? ¿Acaso te estás burlando de nosotras?-Le dije de mala gana.
Rió tímidamente, y prosiguió.
-He hablado con la directora, os ha levantado el castigo.
Emma y yo nos miramos y abrimos los ojos como platos.
-¿Vas enserio?-Dijo sorprendida mi compañera.
-¿Así por qué sí?-No me lo podía creer.
-Me ha dicho que os levanta el castigo hoy, pero que la semana que viene, tendréis que ir al comedor y limpiar toda la sala.
-Ya decía yo que era raro.
Cuando ya se iba, lo cogí del brazo y el se giró.
-Gracias.-Me sonrió amablemente y cerré la puerta.
Cuando me giré vi la cara de Emma.
-¿A que está esperando?
Puse una cara, como diciendo, ¿De qué estás hablando? Y después resolvió mis dudas.
-¡Vamos a vestirnos, que solo queda un poco más de una hora!-Dijo Emma, y no pude evitar reírme ante su emoción.
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